A la espera de una resolución judicial, la RFEF pasa página y archiva el caso de Kike Salas, mientras que el de Morón de la Frontera sigue siendo investigado por la Policía por un presunto amaño de tarjetas amarillas en apuestas ilegales en la pasada campaña. La sanción a la que se expondría el futbolista sería una pena de cárcel que oscilaría entre los 3 y 6 años, además de una suspensión de la ficha federativa durante 5 años.
A la espera de una resolución judicial, la RFEF pasa página y archiva el caso de Kike Salas, mientras que el de Morón de la Frontera sigue siendo investigado por la Policía por un presunto amaño de tarjetas amarillas en apuestas ilegales en la pasada campaña. La sanción a la que se expondría el futbolista sería una pena de cárcel que oscilaría entre los 3 y 6 años, además de una suspensión de la ficha federativa durante 5 años.
