El Rafael Gordillo fue testigo de un derbi sevillano cargado de intensidad, nervios y ocasiones de gol, pero sin la guinda del tanto que desequilibrara el marcador. Betis y Sevilla ofrecieron un encuentro lleno de emoción, donde la portera sevillista, Amor, se erigió como la gran protagonista con intervenciones clave que evitaron la caída de su arco.
Un arranque vibrante
Desde el pitido inicial, el partido dejó claro que sería un duelo de alta tensión. Apenas en el minuto 2, Sara tuvo la primera gran oportunidad con un remate de cabeza que puso en alerta a la defensa verdiblanca. El Sevilla salió con intensidad, y en el minuto 8 volvió a avisar con un potente disparo de Estévez tras el rechace de un córner, obligando a la portera bética a realizar una parada espectacular para evitar el primero.
Los primeros 15 minutos fueron de claro dominio hispalense, con constantes llegadas al área rival. Sin embargo, la presión y la emoción del derbi pasaron factura a ambos equipos, que mostraron imprecisiones en los pases en distintos tramos del primer tiempo.
El Betis, aunque más contenido, tuvo una clara oportunidad en el minuto 33 con un disparo de Carla Santaliestra que pudo cambiar el rumbo del partido. En los últimos minutos de la primera parte, Sara insistió nuevamente para el Sevilla tras un error defensivo del Betis, pero no pudo aprovechar la ocasión. En el tiempo de descuento, Xenia, en el minuto 44, vio la primera tarjeta amarilla del encuentro tras una falta sobre Carla Santaliestra.
Más precisión y equilibrio en la segunda mitad
Si en la primera parte los nervios se hicieron notar, el segundo tiempo arrancó con una versión más ordenada de ambos equipos. Las imprecisiones dieron paso a transiciones más fluidas y llegadas más peligrosas.
El Betis salió con más ambición y generó más peligro sobre la portería de Amor. En el minuto 69, el primer cambio del partido llegó en las filas sevillistas: Carmen Rodríguez ingresó por Sara. Pasado el minuto 75, el Betis tuvo otra gran oportunidad con un remate de cabeza, pero Amor, una vez más, apareció en el momento justo para bloquear el disparo.
El Sevilla también realizó modificaciones para buscar frescura en el ataque. En el minuto 82, Paula Salmero entró por Carla Govantes, y en el 88, Inés reemplazó a Ayure. Sin embargo, la gran figura del partido siguió siendo Amor, quien en una salida impecable evitó un gol cantado tras una acción ofensiva de la delantera bética.
En el minuto 89, Pilar vio la segunda tarjeta amarilla para el Sevilla B, cerrando un duelo marcado por la intensidad y el despliegue físico.
Un empate con sabor agridulce
Al final, el marcador no se movió, pero el partido dejó detalles de calidad y un gran esfuerzo de todo el equipo destacando en lo defensivo, especialmente por parte del Sevilla, que sumó otro partido con la portería a cero. Un derbi intenso, con oportunidades para ambos equipos, pero sin un ganador en el césped del Gordillo.
