El Gran Derbi se ha suspendido por culpa de lanzamientos al campo desde Gol Norte.
Corría el minuto 87 de partido y, tras un despeje de Natan a córner, el zaguero brasileño celebró eufóricamente en dirección al lugar en donde se ubica el grupo Biris Norte.
Tras esa provocación, comenzaron a llover botellas de agua y mecheros en dirección al terreno de juego. Siguiendo el protocolo, el colegiado José Luis Munuera mandó a jugadores a vestuarios.
La polémica no acabó ahí: durante unos 15 minutos, tiempo en el que los jugadores estaban en el vestuario, ambas aficiones comenzaron a insultar al equipo contrario.
Una gran cantidad de aficionados locales se marcharon cuando la megafonía anunció que el partido quedaba momentáneamente suspendido. Al final, se reanudó tal y como estaba, es decir, con el saque de esquina.
