El técnico destaca la racha del equipo, el peso de la cantera y pide otra gran respuesta de la afición tras ganar en La Cerámica
| Luis García Plaza durante la primera parte del partido entre Villarreal - Sevilla FC: Imagen oficial de LALIGA |
Luis García Plaza compareció tras la victoria en La Cerámica con un discurso que mezcló satisfacción por el rendimiento reciente y prudencia respecto al objetivo final. El entrenador valoró muy positivamente la evolución del equipo, recordando que “había ganado ocho partidos en 31 jornadas y llevamos cuatro en siete”, una dinámica que refleja el cambio competitivo del Sevilla en las últimas semanas.
En su análisis del encuentro, explicó que el inicio fue complejo debido a los ajustes del Villarreal, que lograron descolocar al equipo con movimientos inesperados. “No esperábamos algunas posiciones y nos han desajustado, porque tienen mucha precisión arriba”, reconoció. Sin embargo, destacó la reacción de sus jugadores, especialmente tras el tanto de Oso: “Ese gol ha hecho que el equipo crea. A partir de ahí, la segunda parte, quitando el final, ha sido casi perfecta”.
Pese a la mejora evidente y los 43 puntos alcanzados, García Plaza insistió en no dar nada por cerrado. “Hay que estar orgullosos, pero no está hecho. Está ganando todo el mundo”, advirtió. En esa línea, explicó su papel como gestor emocional del grupo: “Igual que cuando había pesimismo intentaba tranquilizar, ahora también hay que frenar la euforia”.
El técnico también puso en valor el trabajo diario y el conocimiento de la plantilla como claves de la mejora: “He intentado trabajar con tranquilidad y conocer a las personas, eso me ayuda a sacarles rendimiento”. Además, reafirmó su exigencia constante: “Cuando decían que íbamos a descender decía que no, y ahora que dicen que estamos salvados, digo lo mismo: hay que seguir”.
Uno de los aspectos más destacados de su intervención fue la defensa del papel de la cantera. García Plaza subrayó que el equipo terminó el partido con varios jugadores formados en casa en defensa, dejando claro su confianza en ellos: “No tengo miedo a poner a nadie, juega quien rinde”. En ese sentido, elogió el paso adelante de los jóvenes, señalando que “sienten el club, pero además están dando el nivel”.
Por último, tuvo palabras de agradecimiento para los aficionados desplazados y lanzó un mensaje claro de cara al próximo encuentro: “Se han pegado una paliza increíble, solo puedo darles las gracias”. Mirando al futuro inmediato, fue directo: “El domingo tiene que ser otro manicomio. Me da igual de rojo o de blanco, pero el estadio tiene que estar lleno”. Además, cerró con ambición: “¿Por qué no podemos ganar? Claro que sí”.