El partido jugado en Miami entre la selección francesa y la inglesa nos deja con el encuentro donde más goles hubo entra la lucha por el tercer y cuarto puesto de la historia de los mundiales.
El inicio del partido fue un monólogo británico. El equipo dirigido por Thomas Tuchel saltó al césped con una agresividad que descolocó por completo a una Francia desconectada tras su eliminación en semifinales. Declan Rice abrió el marcador con un potente zapatazo desde fuera del área que dejó sin opciones a Maignan; Ezri Konsa amplió la ventaja con un impecable remate de cabeza tras un tiro de esquina. Bukayo Saka se encargó de sentenciar lo que parecía una humillación histórica, anotando a los minutos 36 y 45 para irse al descanso con un asombroso 4-0 a favor de Inglaterra.
la actitud de Francia cambió radicalmente en la segunda mitad. Liderados por su capitán, Kylian Mbappé, los galos salieron a recortar distancias a toda velocidad. Mbappé puso el 4-1 apenas iniciada la reanudación y Bradley Barcola encendió las alarmas inglesas anotando el 4-2 en el 54', Mbappé volvió a aparecer en el minuto 65 para poner un cardíaco 4-3, dejando a Francia a un solo paso de una remontada épica.
En el minuto 86 Saka convirtió el penalti que alejaban los fantasmas de una remontada, pero sobre la bocina Ousmane Dembélé recortaba distancias poniendo el 5 a 4 en el marcador, dando un poco de esperanza a les Bleus en el añadido pero, finalmente, Jude Bellingham, tras una magnífica jugada, sentenció el partido poniendo el 6 a 4 definitivo en el último minuto del tiempo extra.