El extremo, ex-canterano del club hispalense, podría ser uno el sustituto a la reciente salida de Oso al Estrasburgo, pero el Girona pide una elevada cantidad que estaría fuera de las capacidades económicas de los sevillistas
El barbateño ha sido un
nombre recurrente a lo largo de los últimos mercados para el Sevilla, pero nunca se ha llegado a concretar nada más allá de esa cesión en la 22/23 debido a la situación de ambos clubes y del propio futbolista.
Ahora las cosas son bastante distintas, con un Girona en segunda división y en una crisis en el vestuario, donde la gran parte de los jugadores están pidiendo salir. Si a eso le sumamos las bajas en banda de la entidad nervionense, se entiende que el Sevilla pregunta por su ex-jugador. De hecho, José Ignacio Navarro ya había sondeado antes el mercado de extremos y Bryan solía entrar en las conversaciones.
Sin embargo, y pese al interés del futbolista en volver, el equipo catalán es el que se ha plantado pidiendo una cifra en torno a los 8-9 millones de euros por el futbolista, cantidad irreal para los de García Plaza en la actualidad. Aunque el sevillismo de Bryan Gil, la necesidad del Girona y las pretensiones del Sevilla acabarán bajando el montante, en caso del que fichaje se produjese.
En cuánto a rendimiento, Bryan es un futbolista de 25 años que sigue siendo capital dentro de la entidad gironí, por eso ha jugado los dos primeros partidos de esta temporada como titular, unos 144 minutos en total entre la derrota ante el Córdoba y el empate ante el Leganés. Durante su estancia allí en la última campaña sus números son flojos en comparación con el rendimiento esperado: 1.641 minutos (repartidos en 29 partidos) con 0 goles y 3 asistencias.