La primera jornada durará dos semanas, disputándose entre medias la segunda, siendo otra muestra más del descontrol de nuestra competición
Este pasado fin de semana, con cuatro partidos (dos el sábado y otros tantos ayer domingo) dio inicio la temporada 2026/2027 de LaLiga EA SPORTS, siendo la primera liga europea de nivel en arrancar. Y lo hace cuando aún ni siquiera ha pasado un mes desde que Rodri Hernández, capitán de la selección española, levantara al cielo el segundo título mundial. Y mientras se jugaban esos partidos, otros equipos que han visto su partidos de la primera jornada atrasados, seguían con los amistosos de sus respectivas pretemporadas.
Y aún quedan otros seis partidos por jugarse: uno hoy lunes, otro el miércoles y los cuatro restantes no se disputarán hasta la próxima semana, por lo que la primera cita tendrá dos semanas de duración, acabando antes la segunda. Además, para unos será su segundo partido y, para su rival, el primero. Totalmente incongruente e ilógico, ya que perfectamente se podría haber arrancado este próximo fin de semana, ya con los veinte equipos en liza y así estar en igualdad y que fuera una jornada normal. Pero no, se prefiere dar la nota queriendo ser la primera en iniciar.
Es otro disparate más de una competición que presume de ser la mejor del mundo pero que, en el tema de calendario y horarios de las jornadas (cuatro días, desoyendo las protestas de la afición, la gran olvidada), vuelve a dejar mucho que desear. ¿A qué viene empezar tan pronto? Un sábado 15 de agosto, con España de vacaciones en el fin de semana grande del verano, donde en cada pueblo había fiestas patronales y por las temperaturas (que también perjudican a la disputa de estos partidos tanto en las gradas como en el terreno de juego) la población seguía en las playas o en las piscinas. Un sinsentido absoluto.
Hay que tener en cuenta que el próximo verano está limpio de competiciones de selecciones, por lo que no pasaría nada por arrancar más tarde el curso, como así lo hacen otras grandes ligas europeas como la Bundesliga, la Serie A o la Premier League (ésta arranca el último fin de semana de agosto, lo más lógico). Pero nuestra Liga va a su rollo, creyéndose la mejor y más importante por ser la primer en empezar.
Pero es lo que pasa cuando las que mandan son las plataformas televisivas y el maldito dinero, ya que para no perder abonados necesitan que la temporada arranque pronto, aunque la final mundialista siga siendo recordada y celebrada. ¿Qué pasa, que en las mencionadas ligas europeas el tema de los abonados es distinto? Está claro que en la cacareada Liga de Fútbol Profesional no mandan ni los clubes, sumisos a Javier Tebas, ni los aficionados, siempre maltratados y a los que se les busca sacar todo el dinero.
Por cierto, lo mejor sería que todas las ligas europeas empezaran en el mismo momento y con el mercado de fichajes ya cerrado, ya que de una jornada se pueden producir cambios que desvirtúan la competición. Pero esto es demasiado pedir ya.
Un disparate más de una Liga con un presidente sin sentido de la responsabilidad, con el único ansia del dinero mientras él lo ve todo cómodamente desde su despacho. Por cierto, por mi parte, había cero ganas de que arrancara ya todo, demasiado precipitado.