La institución hispalense ha mejorado exponencialmente su delicada economía a través de recortar gastos y abaratar costes en la plantilla, una 'hoja de ruta' que está dando sus frutos y con la que se espera ascender en lo económico durante los próximos meses
El Sevilla FC está haciendo un ejercicio financiero con una 'hoja de ruta' clara:
Ingresar poco, gastar menos. Es bien sabido que las pérdidas de ingresos por competiciones europeas al igual que la disminución de derechos televisivos hacen estragos en la economía de cualquier equipo, pero en el caso del Sevilla se han juntado muchos elementos que han hecho que el club se vea obligado a tomar ciertas medidas 'límites'. En la actualidad,
la deuda neta del club es de 60 millones de euros, 30 millones menos que temporadas atrás.
Para ponernos en situación, la plantilla en la temporada 23/24 era de 193 millones de euros, ahora es de 72 millones, dividido en jugadores de la plantilla actual y jugadores que han salido este mercado estival, a los cuáles se les ha dado salida de algún tipo. De hecho, los gastos generales se han ido abaratando campaña tras campaña, consiguiendo, dentro de que sigue siendo negativo, un balance cada vez más positivo.
Sin irnos más lejos, la temporada pasada finalizó con un balance de -27 millones. Sin embargo, después de un excelente mercado, el balance es de -4 millones de euros, contando ventas, cesiones y otros ámbitos como la venta de entradas (23 millones) y merchandising además de los derechos televisivos.
No obstante, otro factor que le juega en contra a la institución hispalense es la falta de patrocinadores. Tras la marcha de Midea, ninguna marca se ha postulado para aparecer como patrocinador principal. Aunque en el caso del Sevilla no se está pidiendo ninguna cifra alta, está costando mucho trabajo encontrar al mejor postor.
Otro elemento relevante son las ventas, aunque la liga española pone muchas y muy difíciles normas que no ayudan a ningún equipo español. De hecho, al Sevilla FC le ha permitido acometer más operaciones la rescisión de Nianzou que la venta más alta de los últimos años como es la del delantero nigeriano Akor Adams (17+6 en variables).
La solución más recurrente es una inyección de capital externo, la idónea sería un montante entre los 80 y los 120 millones. No obstante, no es imprescindible para la reconstrucción, pero sí que ayudaría a acelerar el proceso de manera exponencial. La idea del Sevilla actualmente es ajustarse a su plan, con el que poco a poco se irá estabilizando en lo financiero y permitirá llegar a la famosa 'regla 1/1'. Ahora bien, esto no te pone fecha límite, es decir, va a depender según factores como el rendimiento en liga o la venta de jugadores por cifras altas.