El conjunto vitoriano visita este viernes el Sánchez-Pizjuán con siete jornadas sin ganar a rastras
A los de Quique Sánchez Flores
se les ha hecho la liga cuesta abajo tras un gran comienzo de temporada, que permite que el equipo siga alojado en mitad de tabla, undécimo. Cinco puntos lo separan de un Sevilla FC sexto, que viene de un tropiezo evitable en el Coliseum, pero en mejor racha que el Alavés, que recibió una
goleada (6-1) en el Camp Nou contra un Barça muy fuerte, pero ante el que pudieron hacer más. Estas son las claves para entender
Lo que el Alavés ha dejado ver en lo que llevamos de temporada es que no es un equipo muy organizado a la hora de tener el balón. La posesión suele ser para sus rivales, y el equipo espera a que lleguen sus ocasiones donde consiguen una mayor precisión con jugadores bastante acertados y resolutivos, como Lucas Boyé o Mariano Díaz, la doble punta habitual que puede alternarse entre Toni Martínez y el portoriqueño
Suelen jugar con tres centrales, carrileros, y tres por dentro que suelen protagonizar Antonio Blanco y Pablo Ibáñez. Otros nombres destacados son los de Denis Suárez y Ángel Pérez, quien parece haber perdido algo de peso en comparación con el gran desempeño que tuvo a comienzos de temporada.
Sus últimos encuentros no han sido muy positivos para el conjunto albiazul. Cinco derrotas y dos empates en las últimas siete jornadas. Un empate en el 90' frente a un Málaga en descenso (1-1), y un punto milagroso en un partido aplastante del Athletic Club en San Mamés (0-0) es lo único que han podido salvar desde principios de septiembre, cuando lograron ganar bien al Osasuna en casa (5-2). Durante estas fechas se ha topado con rivales difíciles como el Barça (6-1) y el Atleti (1-2), pero el Alavés podría haber hecho más en muchas jornadas.