Se cerró la primera jornada y el Mundial 2026 ya vive la segunda jornada con grandes encuentros y muchos goles
🇬🇭 1-0 🇵🇦
Ghana arrancó el Mundial con una victoria mínima y tardía ante Panamá, en un partido que durante muchos minutos pareció encaminado a un empate sin memoria. El equipo de Carlos Queiroz sufrió en el inicio, empujado hacia su campo por una selección panameña más clara con la pelota y más decidida para atacar los costados. A los dos minutos, Amir Murillo encontró a Cecilio Waterman con un centro raso y Lawrence Ati Zigi respondió con una parada de reflejos.
Panamá mantuvo el control inicial, acumuló pases y obligó a Ghana a defender cerca de su área. Cristian Martínez y Édgar Bárcenas dieron continuidad por dentro y por fuera, aunque sin transformar esa superioridad en ocasiones suficientes. Ghana fue corrigiendo la presión, apoyada en Caleb Yirenkyi y Elisha Owusu para recuperar altura, pero su ataque apenas encontró a Jordan Ayew y Antoine Semenyo en ventaja. El descanso llegó sin goles y con Benjamin Asare sustituyendo a Ati Zigi.
La segunda parte cambió algo el tono, sobre todo por los retoques de Queiroz. Las entradas de Issahaku Fatawu y Brandon Thomas Asante dieron más profundidad a Ghana. Thomas Asante dejó un aviso con un centro tenso que Ayew no pudo empujar. Poco después, Semenyo obligó a Orlando Mosquera a intervenir y Jonas Adjetey cabeceó fuera una falta lateral. Panamá contestó con un disparo de Jiovany Ramos que pasó muy cerca del poste y con una aparición de Ismael Díaz.
Cuando el empate parecía hecho, Ghana encontró el gol. En el 90+5, Thomas Asante recibió abierto a la izquierda, entró en el área y puso un pase bajo hacia la zona de remate. El primer intento no llegó limpio, pero Yirenkyi apareció en el segundo palo para empujar el balón a la red. Panamá cargó con Mosquera arriba en la última acción, aunque Asare blocó el cabezazo de Díaz. Ghana ganó, sí, pero lo hizo en una noche espesa, de ritmo pobre y fútbol escaso.
🇺🇿 1-3 🇨🇴
Colombia volvió al Mundial con una victoria trabajada y algo menos cómoda de lo que sugiere el 1-3. El Azteca, vestido de amarillo en una noche de debut y ansiedad, vio a un equipo de Néstor Lorenzo superior durante buena parte del primer tiempo, aunque sin demasiada velocidad al inicio. Uzbekistán juntó líneas, protegió el carril central y obligó a la Tricolor a masticar cada ataque hasta que Jhon Arias y Luis Díaz empezaron a romper la espera.
La primera gran grieta llegó a los 32 minutos. Arias filtró un pase magnífico para Díaz, que controló y cruzó el disparo al poste izquierdo de Yusupov. Era el aviso. Poco después, Khusanov vio amarilla por una falta sobre Díaz. El premio colombiano apareció al filo del descanso: Díaz levantó una asistencia de categoría y Daniel Muñoz atacó el área como delantero para firmar un remate acrobático que abrió el marcador y liberó al estadio.
Cannavaro movió a Uzbekistán en el descanso y el partido cambió durante un tramo. Fayzullaev encontró más campo por la izquierda y los asiáticos, sin brillantez pero con decisión, adelantaron metros. En el minuto 60 llegó el empate: Shomurodov se fabricó una volea difícil, Camilo Vargas no logró despejar y Fayzullaev cabeceó el rechace a la red. La duda duró muy poco. Cinco minutos después, Colombia robó en campo medio, Gustavo Puerta activó a Díaz y el guajiro recortó hacia dentro para cruzar un derechazo que Yusupov tocó sin poder impedir el 1-2.
El cierre tuvo más inquietud que control. James, discreto, salió por Campaz, y Lorenzo refrescó con Cucho Hernández y Richard Ríos. Lerma perdonó una ocasión clara tras un córner, Mozgovoy rozó el empate con un disparo alto y Khamdamov acarició otro centro peligroso en la prolongación. Entonces apareció Cucho, peleó un balón casi perdido en la esquina derecha y centró al segundo palo. Campaz cabeceó el 1-3 y Colombia respiró líder del grupo K.
🇨🇿 1-1 🇿🇦
República Checa y Sudáfrica se quedaron a medio camino en Atlanta, atrapadas en un empate que premió la insistencia y castigó la claridad. El equipo europeo salió con más decisión y pudo adelantarse de inicio, cuando Schick apareció solo en el área pequeña y cabeceó fuera un envío franco al segundo palo. Aquella ocasión marcó el tono inicial: Chequia mordía cada pérdida, cargaba por la derecha y encontraba demasiados espacios ante la defensa.
El gol llegó en el minuto seis. Coufal activó la jugada desde la banda derecha, Hlozek peleó el balón y la acción terminó en un pase al corazón del área de Alexandr Sojka. Sadilek cruzó con la zurda un remate seco ante Ronwen Williams. Sudáfrica respondió con posesiones más largas, pero durante muchos minutos apenas transformó ese dominio en peligro. Modiba probó desde lejos, Maseko remató forzado y, antes del descanso, el propio Maseko tuvo la más clara tras un error de Kovar, que rectificó a tiempo.
La segunda parte ofreció el retrato de un partido mal cerrado. Darida controló en el punto de penalti y se quedó sin remate, Schick cabeceó a las manos de Williams y Krejci mandó por encima del larguero un córner bien servido. Koubek fue reforzando el bloque con Zeleny, Sulc, Soucek, Provod y Zima, pero Chequia cedió metros y balón. Sudáfrica no era brillante, aunque Mokoena daba continuidad a cada ataque y Appollis mantenía viva la amenaza por fuera.
El empate nació de esa insistencia. En el minuto ochenta y uno, Maseko golpeó desde la derecha y el balón tocó el brazo de Sulc dentro del área. Tori Penso señaló penalti y Mokoena, en el ochenta y tres, engañó a Kovar con un remate raso. Desde ahí, el partido se abrió tarde: Mofokeng exigió al portero checo, Provod cruzó demasiado su zurdazo y Makgopa tuvo una última opción sin fuerza. El empate deja a ambos con urgencias en la última jornada, aunque el nuevo formato deja a todos los equipos desastre maquillados.
🇨🇭 4-1 🇧🇦
Suiza empezó el partido obligada a mover a una Bosnia y Herzegovina muy replegada, con Dzeko y Demirovic atentos a cualquier salida larga. Xhaka llevó el primer ritmo y Ndoye fue el foco más activo, primero con un desmarque que acabó en disparo raso fuera y después llegando tarde a un centro bajo de Rieder. El conjunto de Yakin acumuló campo, centros y segundas jugadas, pero le faltó precisión en el último contacto.
Bosnia fue sobreviviendo con Vasilj seguro y con la defensa cerrando por dentro cada vez que Embolo intentó recibir de espaldas. Freuler avisó desde lejos y Suiza insistió por los costados, aunque sin remate limpio. La mejor respuesta bosnia llegó antes del descanso, cuando Dzeko encontró espacio dentro del área y Akanji se cruzó a tiempo para tapar su disparo. El descanso dejó un cero a cero incómodo para Suiza, superior, pero todavía demasiado previsible. El público esperaba un golpe que no llegaba todavía y el reloj pesaba.
La segunda parte mantuvo el mismo guion hasta que Yakin movió el banquillo. Ndoye rozó el gol con una chilena que Vasilj sacó de forma brillante y Embolo también cabeceó un córner de Aebischer, desviado por Katic, que el portero volvió a salvar. En el minuto 74 entró el quiebre: Vargas centró desde la izquierda, Memic despejó mal y Johan Manzambi enganchó una volea que Vasilj tocó sin impedir el uno a cero.
El partido se rompió del todo con la roja a Muharemovic por derribar a Embolo en carrera. Vargas marcó el segundo tras una descarga de Embolo y un remate cruzado. En el 90, Xhaka lanzó a Vargas y Manzambi firmó el tercero llegando al pase atrás. Mahmic respondió con un derechazo tras un córner mal despejado por Kobel, pero Xhaka cerró el cuatro a uno de penalti. Manzambi no solo abrió el partido: dejó a Bosnia mirando de reojo a Herzegovina.



