El "niño maravilla" anotó el primer gol que encarrilaba la igualada en La Cartuja
Valoración del empate: "El Sevilla nunca se rinde. Fue hermoso. De 2-0 pudimos ganarlo 2-3. Se vio en el campo que éramos otro equipo. Dijimos en el vestuario de no perder la cabeza, que íbamos a hacer un primer gol y lo íbamos a remontar. Eso fue fundamental".
Un Sevilla más regular: "Es lo que buscamos entrenamiento tras entrenamiento; algo estable para no perder la cabeza. Nos pasó n el primer partido en casa, que ellos lo ganaron, pero esta vez, por el segundo tiempo, fuimos superiores a ellos y pudimos haberlo ganado".
