España queda primera de grupo después de un partido trabado contra Uruguay, y Cabo Verde se confirma como la mayor revelación del Mundial después de obtener su billete a la siguiente fase
Un solitario tanto de Baena tras un fallo garrafal de Muslera le ha servido al conjunto español para quedarse con la primera plaza del grupo H, quedando emparejado con Austria en dieciseisavos. El partido prometía mucho más de lo que finalmente fue, ya que ni españoles ni uruguayos pudieron desarrollar su juego a la perfección, sometiéndose al caos y la tensión de la situación, dejando un partido con muchas faltas y agresividad, sobre todo por el lado charrúa.
No fue hasta el minuto 42 cuando Baena rescató un balón en el área y remató a la media vuelta, un tiro fácil, pero que se le escapó a Muslera, dejando al portero tocado hasta el punto de ser sustituido a la vuelta de los vestuarios. Más allá de eso, la ocasión más clara del partido llegó en el último tramo en las botas de Ferrán, quién tras un buen movimiento, definió por arriba un balón que se encontró con el travesaño.
El ambiente durante todo el partido fue tenso, pero su clímax se produjo tras una peligrosa entrada a Cubarsí por parte de Canobbio, dejando a Uruguay con 10. España aunque tuvo el balón, fue incapaz de generar peligro pese a intentarlo innumerables veces por banda, en especial por la banda de Lamine Yamal, quién no cuajó un buen partido, al igual que la selección española casi al completo.
🇨🇻 0-0 🇸🇦
Sin embargo, la sorpresa de la jornada ha sido Cabo Verde, que tras un partido reñido, se ha llevado el punto que necesitaba para conseguir una histórica clasificación y verse las caras con la actual campeona, Argentina.
Un encuentro que empezó con nerviosismo, se fue convirtiendo en una guerra a corazón abierto donde ambas selecciones dieron todo lo que tenían para conseguir el objetivo. Los ''Tiburones Azules'' han demostrado que saben competir en la máxima élite jugando sus cartas y en este caso, han sido las transiciones ofensivas, lanzándose a las contras cada vez que podían, pero sin encontrar ninguno de los dos conjuntos el gol. Al finalizar los 90 minutos, fueron los de Bubista los que celebraron que han metido a una isla con una población de 529.000 habitantes dentro de una fase final de un Mundial.
