Harry Kane rescata a Inglaterra con un doblete final y cita a los Three Lions con México en octavos
Inglaterra salió viva de Atlanta cuando la noche ya miraba de reojo a la prórroga. RD Congo había llevado el partido a un terreno incómodo desde muy pronto, con una posesión inicial valiente y el golpe de Cipenga en el minuto siete. Mbemba envió un balón profundo desde la derecha, Spence midió mal el bote y el atacante congoleño controló solo dentro del área para cruzar un remate raso ante Pickford.
El gol dejó a Inglaterra tocada, más nerviosa que precisa. Bellingham vio amarilla en el minuto diecinueve y Mpasi sostuvo a los suyos con una salida poderosa ante un centro de O’Reilly y una mano firme a un intento de Bellingham desde la izquierda. Antes del descanso también probaron Rashford, Madueke y Kane, pero la respuesta inglesa no pasaba de acumulación de centros y disparos forzados. RD Congo, mientras, amenazaba cada vez que Wissa o Cipenga encontraban espacio.
Tuchel movió el banquillo en el minuto sesenta y uno con Gordon y Saka, y el partido empezó a cambiar de temperatura. Mbuku aún rozó el segundo con un disparo que Anderson desvió por encima, pero Inglaterra ganó campo. Al setenta y dos, Saka puso un centro que Wan Bissaka despejó cuando Gordon esperaba en el segundo palo. Tres minutos después llegó el empate: Gordon templó desde la izquierda y Kane, a seis metros, cabeceó cruzado pese al toque de Mpasi.
El final fue de Kane, puro vendaval con nombre propio. Pickford corrigió a tiempo una carrera de Wissa tras un pase largo de Bongonda, Bellingham insistió desde la izquierda y RD Congo empezó a retroceder demasiado. En el minuto ochenta y seis, Kane recibió en la frontal, de espaldas, giró con la naturalidad del delantero que no necesita espacio y soltó un disparo a la escuadra. Wissa tuvo la última en el añadido, pero su golpeo se marchó alto. Inglaterra respiró y ya espera a México en octavos del Mundial.
Bélgica remonta dos goles en contra ante Senegal con tantos de Lukaku y Tielemans, decisivo con un penalti en el 120 más 5 tras revisión del VAR
Bélgica sobrevivió cuando ya parecía fuera del Mundial. Senegal la tuvo contra las cuerdas durante casi todo el partido, primero con una salida valiente y después con una ventaja que parecía suficiente, pero los Diablos Rojos encontraron en el tramo final una respuesta que no habían tenido durante ochenta y cinco minutos. El 3 a 2 en Seattle dejó a los africanos eliminados con una sensación amarga y a los belgas en octavos tras una noche que cambió de dueño demasiado tarde para unos y justo a tiempo para otros.
El equipo de Pape Thiaw empezó mejor, más suelto y con más intención. Sarr avisó en el minuto 13, cuando atacó el segundo palo, se encontró con una mano leve de Courtois y terminó estrellando el balón en la madera. A los 25, el gol llegó por el mismo costado: Mané esperó, levantó la cabeza y centró hacia Sarr, cuyo cabezazo tocó el poste antes de dejar el rechace servido a Habib Diarra. Bélgica apenas respondió antes del descanso con un disparo de De Cuyper que Diaw mandó a córner.
Rudi García recurrió a Lukaku al descanso, pero el partido siguió en manos senegalesas. Nada más reanudarse, Mané volvió a ganar su duelo y Diarra perdonó una ocasión clara. En la acción siguiente, Niakhaté lanzó desde atrás, Sarr controló con el pecho en carrera y batió a Courtois con la derecha para el 0 a 2. Bélgica quedó tocada, incluso sin De Bruyne ni Doku, sustituidos poco después, aunque Lukebakio empezó a darle algo de filo al equipo desde la derecha.
El final alteró todo. En el 86, Meunier centró raso y Lukaku atacó el primer palo para recortar. Tres minutos después, Trossard puso un balón tenso desde la izquierda, Diaw calculó mal la salida y Tielemans cabeceó a portería vacía. En la prórroga, Lukebakio rozó el tercero con un tiro al larguero y el VAR detectó una patada de Camara a Tielemans. El capitán marcó el penalti en el 120 más 5. Senegal aún tuvo una falta final, pero Pape Matar Sarr la mandó alta. Bélgica escapó de cualquier tipo de brujería.
Estados Unidos sigue el camino de las anfitrionas y se clasifica para la siguiente ronda de su Copa del Mundo.
Estados Unidos se metió en octavos con una victoria de oficio ante Bosnia y Herzegovina, un 2 a 0 construido desde la iniciativa y terminado desde la resistencia. El equipo de Mauricio Pochettino no necesitó un dominio abrumador, sino una lectura fina de los momentos. Bosnia empezó con dos avisos, un disparo de Ermedin Demirovic repelido por Matt Freese y un córner cerrado de Kerim Alajbegovic que obligó a reaccionar sobre la línea.
Después, el partido se inclinó hacia el plan estadounidense. Folarin Balogun tuvo el primer remate claro y, en el 31, llegó a celebrar tras recibir de Weston McKennie y definir abajo, pero el fuera de juego anuló la acción. La recompensa apareció en el 45, cuando una pelota vertical acabó ensuciada por varios rebotes dentro del área. Balogun leyó antes que los centrales, atacó el balón suelto y batió a Nikola Vasilj por bajo. En el añadido pudo firmar el segundo, pero su remate a pase de Sergiño Dest pegó en el larguero.
Bosnia perdió a Edin Dzeko por lesión al inicio del segundo tiempo y el partido cambió de tono en el 64. Balogun, hasta entonces decisivo, pisó el tobillo de Tarik Muharemovic en una disputa. Raphael Claus revisó la acción en el monitor y mostró la roja directa. Con diez, Estados Unidos cedió metros y Bosnia encontró algo más de presencia, con intentos de Demirovic y Esmir Bajraktarevic, aunque sin desordenar del todo a Freese ni a la defensa local.
El alivio llegó en el tramo final. Pulisic vio anulado otro gol por fuera de juego en el 79, pero la sentencia no tardó. Dest ganó una falta en la frontal, Stjepan Radeljic fue amonestado y Malik Tillman ejecutó con derecha, por encima de la barrera, hacia el palo de Vasilj. El portero llegó a tocarla, no a sacarla. Bosnia empujó en diez minutos de descuento, pero dejó disparos lejanos. Estados Unidos avanzó con personalidad.