El director deportivo cierra una etapa de transición marcada por la urgencia económica y la renovación del equipo
La llegada de Antonio Cordón al Sevilla FC en junio de 2025 supuso un nuevo giro en la dirección deportiva del club nervionense, inmerso en una profunda crisis deportiva e institucional. El dirigente extremeño aterrizó con el objetivo de reorganizar una estructura debilitada y construir un proyecto sostenible en un contexto económico muy limitado, donde el margen de maniobra en el mercado era reducido y cada decisión debía ser muy medida.
Desde el primer momento, Cordón asumió un rol de máxima responsabilidad como director de fútbol profesional, liderando la planificación deportiva tras la salida de la anterior dirección. Su apuesta inicial pasó por un modelo basado en el orden interno, la reducción de costes y la incorporación de perfiles de rendimiento inmediato o con potencial de revalorización, una línea de trabajo coherente con su trayectoria en otros clubes.
Uno de los movimientos más relevantes de su etapa fue la elección de Matías Almeyda como entrenador, con la intención de recuperar intensidad y una identidad competitiva reconocible. Sin embargo, los resultados no acompañaron en el inicio del proyecto, lo que derivó en una situación delicada en la clasificación y en un posterior cambio en el banquillo. Tras la destitución de Almeyda, el club apostó por la llegada de Luis García Plaza, con el objetivo de sacar al equipo de los puestos bajos de la tabla y estabilizar la situación deportiva en Primera División.
A nivel de planificación deportiva, Cordón impulsó una reconstrucción profunda de la plantilla, combinando fichajes de bajo coste, agentes libres, cesiones y ventas estratégicas. Su gestión estuvo marcada por la urgencia, la necesidad de reajustar el vestuario y la obligación de renovar prácticamente todas las líneas del equipo en un corto periodo de tiempo.
En el mercado de verano de 2025, el Sevilla FC vivió una auténtica reestructuración. En el apartado de salidas, se produjeron movimientos importantes como la venta de Loïc Badé al Bayer Leverkusen, Dodi Lukebakio al Benfica y Idumbo al Mónaco, tres operaciones relevantes que aportaron ingresos clave para el equilibrio económico del club. También se confirmó la marcha de Suso al Cádiz y la salida de Iheanacho como agente libre rumbo al Celtic, mientras que Rafa Mir fue cedido al Elche y Adrià Pedrosa también salió cedido al conjunto ilicitano.
En cuanto a las incorporaciones del verano, Cordón apostó por una mezcla de experiencia y oportunidades de mercado. Llegaron Alfon González desde el Celta, Gabriel Suazo como agente libre, Fábio Cardoso desde el Oporto y Alexis Sánchez desde el Udinese, aportando perfiles contrastados para distintas zonas del campo. A estas operaciones se sumaron la cesión de Vlachodimos desde el Newcastle y la llegada de Batista Mendy cedido desde el Trabzonspor, además de la incorporación de Azpilicueta como agente libre, que reforzó la defensa con veteranía y liderazgo.
Ya en el mercado de invierno de 2026, el Sevilla FC realizó ajustes más concretos pero necesarios para completar la plantilla. La única incorporación destacada fue la cesión de Neal Maupay desde el Olympique de Marseille, con el objetivo de aportar gol de forma inmediata. En el capítulo de salidas, Álvaro Ferllo fue traspasado gratis al Deportivo de la Coruña, mientras que Alfon González salió cedido al Villarreal y Ramón Martínez fue vendido al Real Valladolid, buscando minutos y continuidad.
Pese a la inestabilidad deportiva y a las dificultades propias de un proceso de reconstrucción, Cordón dejó una plantilla completamente remodelada en apenas dos ventanas de fichajes. Su gestión estuvo condicionada por la necesidad de reaccionar rápido, equilibrar las cuentas y construir un bloque competitivo en un entorno exigente.
Su paso por Nervión se cierra así como una etapa breve pero intensa, marcada por la reconstrucción profunda del proyecto deportivo, la gestión de múltiples movimientos en el mercado y la búsqueda constante de estabilidad en uno de los periodos más complicados del Sevilla FC en los últimos años.
